Primera
Rebeldía
Pocos datos se poseen de la vida de
aquellas poblaciones que, cuando en 1601 entraron
en ellas los jesuítas, apenas tenían
50 y 100 habitantes europeos, la Ciudad Real y la
Villa Rica del Espíritu Santo respectivamente
(Montoya). No obstante, Ruy Díaz de Guzmán
quien, según Félix de Azara, se "pasó
casi todo el tiempo que estuvo en el Paraguay en la
Provincia del Guaira de la que llegó a ser
comandante", nos da algunas noticias interesantes
de ellas, así como los jesuítas Montoya,
Lozano y Guevara, y el mismo Azara quien ha escrito
la historia del descubrimiento y conquista para corregir
"los yerros y equivocaciones que han cometido
los escritores algunas veces por ignorancia y otras
por malicia".
Las ciudades del Guaira se caracterizaron
por su altivez que se tradujo, repetidas veces desde
su génesis, en rebeldías y anarquías,
tal vez porque sus pobladores, fueron los inquietos
de la Asunción enviados allá por el
gobernador ya precisamente por ello, para librarse
de su presencia, o por la enorme distancia que quedaban
de la ciudad madre que tampoco podía vanagloriarse
de muy disciplinada, o porque, en realidad, los lugartenientes
que ejercían la autoridad no eran de los mejores.
Así, aquellos núcleos humanos vivieron,
en su origen, como la misma Asunción, dueñas
de sus propios destinos.
Ya mencionamos la primera rebeldía
de los guaireños (hay que saber que la generalidad
de los historiadores de la época, llamaron
guaireños únicamente a los
pobladores de la Ciudad Real que estaba en el Guaira,
propiamente dicho, cuya denominación se hizo
extensiva después a toda la Provincia). Los
de Ontiveros, encabezados por el inglés Nicolás
Colman, se opusieron a admitir a la persona enviada
por Irala para subtituír al Capitán
Rodríguez de Vergara, y al Capitán Pedro
de Segura quien en 1556 fue con cincuenta españoles
para someterlos y castigarlos. El origen y causa de
la rebeldía son explicados por Azara del siguiente
modo: Los pobladores de Ontiveros eran, en su mayoría,
partidarios de Abreu y otros enemigos de Irala. Creyéndose
que ellos no "serían comprendidos en el
reparto de encomienda" se alborotaron. Hubo verdaderos
combates en el paso del Parana entre la gente ésta
se dio por vencida y se retiró. No obstante,
dice el mismo, Irala supo transigir y dispuso la fundación
de otra ciudad o población en el Guaira para
repartir indios y tierras entre los descontentos que
carecían de encomiendas. De aquí nació
la Ciudad Real.
| El Guaira y sus Habitantes |
|
. |
| Invasiones de los Mamelucos |
|
|
|
| Viajes, Expediciones y Fundaciones |
|
. |
|
*Nota:
Todos los escritos en los cuadros fueron extraídos
de la obra "El Guairá, Historia de la
Antigua Provincia" del autor guaireño
Ramón
I. Cardozo.
|