Y digo: no oficial
por cuanto que la Municipalidad
de Villa Rica no pudiendo
dar en el documento
que autentica la legitimidad
de procedencia del emblema,
que en este caso sería
una Cédula Real,
por mera disposición
oficiosa de alguien
quien se lo adoptó
un día, a título
de símbolo de
hidalguía, en
el membrete de sus papeles
de escribir; así
en la forma que lo pude
conseguir, gracias a
unos caracteres bordados
de una bandera o estandarte
del Espíritu
Santo, antigualla de
las colecciones de hoy
finado Arzobispo del
Paraguay, de feliz memoria,
Don Juan Sinforiano
Bogarín, pero
en ausencia absoluta
de todo otro instrumento
que pudiera dejar fuera
de duda su autenticidad.
De este mismo modo pasó
la gallarda divisa a
la portada de "El
Guaira" de Cardozo
y "Villarrica Contemporánea
y su Municipio".
Por otra parte, es
de observar que el Escudo
de Armas de nuestra
referencia, tiene en
sus cuatro cuarteles
los símbolos
característicos
que distinguen al de
la Ciudad Hispánica
de Toledo; dos leones
rampantes y dos torres
entrecruzadas en los
cantones diestro del
jefe y siniestro de
la punta y viceversa,
y en ausencia del
Įguila
Condal está
sustituida
nada menos, que con
la Corona Real de España,
cosa muy difícil
de ser admitida: que
el Rey otorgara a una
Ciudad su más
preciada insignia...
quedándose sin
corona... y como único
símbolo parlante
del Espíritu
Santo, aparece en el
Centro del Escudo el
emblema de la mística
paloma, que con su lengua
de fuego transmitió
al género humano
la sabiduría.
Las ciudades ibéricas
de Badajoz y Burgos
tienen corona en sus
Escudos de Arma, pero
la primera es de príncipe
y la segunda condal,
y no la real.