
El
Escudo de Villarrica: Transcribimos
parte de la nota remitida
en fecha 27 de mayo de 1955
por el señor Ernesto
Meaurio, a requerimiento
del Señor Intendente
Municipal Don Ataliva Araujo,
y conversando d una ayer
a verme de parte suya el
señor Olmedo, Secretario
Municipal, y conversando
de una carta dirigida a
la Municipalidad de esta
Ciudad, en solicitud de
informes sobre datos históricos
relacionados con el Escudo
Heráldico de la Villa
Rica del Espíritu
Santo, formulada por l Comisión
Organizadora de un Congreso
de Municipalidad a realizarse
próximamente en la
Madre Patria, le bosquejé
algunos antecedentes concomitantes
con el BLASON que usa la
Municipalidad en carácter
no oficial ni autorizado.
Y digo: no oficial
por cuanto que la Municipalidad
de Villa Rica no pudiendo
dar en el documento
que autentica la legitimidad
de procedencia del emblema,
que en este caso sería
una Cédula Real,
por mera disposición
oficiosa de alguien
quien se lo adoptó
un día, a título
de símbolo de
hidalguía, en
el membrete de sus papeles
de escribir; así
en la forma que lo pude
conseguir, gracias a
unos caracteres bordados
de una bandera o estandarte
del Espíritu
Santo, antigualla de
las colecciones de hoy
finado Arzobispo del
Paraguay, de feliz memoria,
Don Juan Sinforiano
Bogarín, pero
en ausencia absoluta
de todo otro instrumento
que pudiera dejar fuera
de duda su autenticidad.
De este mismo modo pasó
la gallarda divisa a
la portada de "El
Guaira" de Cardozo
y "Villarrica Contemporánea
y su Municipio".
Por otra parte, es
de observar que el Escudo
de Armas de nuestra
referencia, tiene en
sus cuatro cuarteles
los símbolos
característicos
que distinguen al de
la Ciudad Hispánica
de Toledo; dos leones
rampantes y dos torres
entrecruzadas en los
cantones diestro del
jefe y siniestro de
la punta y viceversa,
y en ausencia del
Águila
Condal está
sustituida
nada menos, que con
la Corona Real de España,
cosa muy difícil
de ser admitida: que
el Rey otorgara a una
Ciudad su más
preciada insignia...
quedándose sin
corona... y como único
símbolo parlante
del Espíritu
Santo, aparece en el
Centro del Escudo el
emblema de la mística
paloma, que con su lengua
de fuego transmitió
al género humano
la sabiduría.
Las ciudades ibéricas
de Badajoz y Burgos
tienen corona en sus
Escudos de Arma, pero
la primera es de príncipe
y la segunda condal,
y no la real.
Por estas
breves disquisiciones
, se me ocurre que el
Escudo a que aludimos,
podría haber sido
concebido por uno de aquellos
jesuitas artífices
de la época del
Coloniaje en honor del
Santo Patrono de nuestra
ciudad, pero que de ahí
no pasó.
Fuente: Museo Fermín López