Villarrica
del Espíritu Santo:
Es denominado también
GUAIRA, por ser la única
subsistente entre las poblaciones
que se establecieron en la antigua
Provincia del Guaira. La etimología
de la palabra GUAIRA es: GUAI
= mozos, y RA = lugar. Comprendía
las tierras ubicadas entre el
río Parana y el Océano
Atlántico, siendo sus
límites: al norte, el
río Paranapane, afluente
del Parana; al Sur, el río
Iguazu; al Este, las serranías
de Chuarairu, y al oeste, el
río Parana.
El nombre de Villa Rica del Espíritu
Santo le fue impuesto por su fundador
en la creencia de que en sus cercanías
existían ricas minas de
oro y plata y en la consideración
al día de su fundación
coincidente con la festividad
del Espíritu Santo.
Es interesante conocer la fundación
y éxodos históricos
que determinaron las sucesivas
traslaciones de la ciudad de las
regiones del Cuaracybera, donde
se fundó, y a las prósperas
y bellas del Ybytyruzu, donde
se encuentra definitivamente asentada.
Villa Rica del Espíritu
Santo, debe su fundación
a la necesidad de defender las
posesiones españolas de
las invasiones de los Mamelucos.
En efecto, en 1554 durante el
gobierno de Domingo Martínez
de Irala, García Rodríguez
de Vergara fundó la ciudad
de Ontiveros como consecuencia
de la conquista de la zona del
Guaira.
Con el objeto de evitar los daños
y asaltos que los Portugueses
causaban a los indios Carios de
esta Provincia, y por ser la región
"escalón y pasaje
del camino de Brasil" fundó
Ruy Díaz de Melgarejo
en 1556 la Ciudad Real cinco leguas
más arriba del Salto y
en la boca del Pykysyry. Según
Blas Garay dicha fundación
se realizó a principios
de 1557. Posteriormente las noticias
acerca de la existencia de minas
de oro en las tierras del Cacique
Cuaracybera, al este de la Ciudad
Real, determinaron al mismo Díaz
de Melgarejo a fundar en la Provincia
del Guaira el día
14 de Mayo de 1570. La ciudad
a la que dio el nombre de VILLA
RICA DEL ESPÍRITU SANTO.
La misma quedó asentada
sobre un amplio y verdeante campo
entre las nacientes del Pykysyry
y el Huabay - río de las
cañas para asta de flecha
- y a tres leguas del
Cuaracybera
en las tierras de los Ybyrayás
donde habitaba el legendario Mbaevera-guazu,
que según la fantasía
indígena era una ciudad
rica y espléndida y que
llegó a ser por mucho tiempo
el norte y ensueño de los
conquistadores. La mágica
leyenda de las minas de oro se
desvaneció con el correr
del tiempo, pero la España
Inmortal había dejado en
tierras de América la sabia
de su linaje, la simiente fecunda
y noble de la esencia de su raza
y su rica y expresiva lengua.
Así el mito geográfico
cumplió su destino.
Fuente: Museo Fermín López
Bomberos
Voluntarios
Cultura
Datos
Generales
Escudo
de la ciudad
Fiscalía
Fotos
Fundador
Gobernación
Historia
Municipalidad
Poder
Judicial
Turismo